
Querida Rose, suave y tierna Rose
No temas a los cuernos del toro,
No temas, que el bebé no parará de llorar,
El olor a orina y la sangre,
Penetrarán en tu sueño,
Mientras duermes desnuda e indefensa en tu cama,
Querida Rose, no temas hija mía,
La madre que nunca tuve,
Y que solo besé sus piernas.
Ella te guiará, entra en el armario y cierra los ojos,
Llámalo y deja que llegue hasta ti,
Tal torero que evita,
Que le hablen de cerca,
Bill, quédate quieto, te escuchará,
Si tú mueres yo muero,
Si yo muero el muere y tu vives,
Así, señorita de la túnica roja violácea,
Así te protegeré contra el toro, ya que a mi bebé has traído,
Y recuerda mi querida y amoratada Rose,
Yo resarzo.
No temas a los cuernos del toro,
No temas, que el bebé no parará de llorar,
El olor a orina y la sangre,
Penetrarán en tu sueño,
Mientras duermes desnuda e indefensa en tu cama,
Querida Rose, no temas hija mía,
La madre que nunca tuve,
Y que solo besé sus piernas.
Ella te guiará, entra en el armario y cierra los ojos,
Llámalo y deja que llegue hasta ti,
Tal torero que evita,
Que le hablen de cerca,
Bill, quédate quieto, te escuchará,
Si tú mueres yo muero,
Si yo muero el muere y tu vives,
Así, señorita de la túnica roja violácea,
Así te protegeré contra el toro, ya que a mi bebé has traído,
Y recuerda mi querida y amoratada Rose,
Yo resarzo.
